domingo, 17 de julio de 2011

Nuestro juego de seducción




Hoy quiero complacerte, así que esta noche me tendréis solo para ti y te hare cosas que jamás te han hecho amor mío, hoy serás mía en la eternidad.
Con estas palabras me sorprendió mi novio, muchas veces me imaginaba juegos eróticos.
Pero nunca los había podido hacer realidad, y siempre me sonrojaba un poco al oír como una compañera de trabajo, nos relataba cada día a hora del almuerzo, todos los encuentros con su enamorado , la oía en silencio, y hasta mordisqueaba el filete con ansiedad ante tales relatos, tengo que reconocer que su forma de dejarnos entrar en su intimidad me impresionaba un poco, pero no era la única, sentía un ambiente conmocionado entre las compañeras de trabajo, claro que cada una tenía su forma de expresarlo y hasta opinábamos, pero no podría decirse que éramos expertas en la materia, que lo único cierto es que todo cuando contaba Katherine nos hacia sucumbir el espinazo.
Esa noche intente cambiar la rutina, era hora de mostrar un poco mas de interés en la relación con mi novio, al menos el había dado el primer paso, con esa frase, que no me la esperaba yo, así que esta vez a la hora de almorzar, pediría consejo a nuestra hermosa Katherine, que para todos nosotras era como la diosa del amor, la maestra en las artes del erotismo.
Katherine como siempre se disponía a contarnos una más de sus aventuras de alcoba
_cielo…………. dije casi con voz temblorosa
_si, que sucede. Me respondió Katherine
_es que… necesito un consejo, quisiera sorprender esta noche a mi novio, es nuestro segundo aniversario, y quisiera vivir una de tus experiencias, pero soy demasiado tímida.
Me miro con una de esas miradas picarescas, y me dio una palmada en el culete, y soltó una sonora carcajada, y compartió con todo el grupo, mi inquietud.
Desde luego que sí, mi querida amiga, no se hable más, pero primero nos iremos de shopping, es necesario, Jajajaaja
Con estas palabras acto seguido, dejamos el almuerzo para otro día, y nos fuimos de compras,
Mis amigas colaboraron para comprarme un camisón de seda, con un juego de lencería muy fina, que no podría costearme yo, pero que ellas, decidieron que ese sería mi regalo y me deje mimar por las amigas que desde hace 1 año compartía mi vida y ellas conmigo todas sus experiencias.
Bueno los consejos que me dio Katherine los pondré en acción en cuanto entre mi novio por esa puerta menuda sorpresa que se llevara.
Lo esperaba ya, con la cena sobre la mesa, con las velas, y la chimenea encendida, un postre de fresa y nata, y helado de vainilla, yo con ese exquisito perfume francés que me regalo Adelita, me sentía muy sensual. Me veía al espejo y parecía que no era yo misma, antes había pasado por la estilista y me había hecho un peinado muy especial, creo que estoy perfecta, esta noche mi novio no me reconocerá, pero no solo quería cambiar, mi aspecto, si no también mi recatada forma de ser, había sido criada en colegio de monjas y me era difícil saber expresarme, y en todo este tiempo, mi novio ha sido muy complaciente conmigo, y sabido entender mi forma de ver el amor, hemos hecho el amor, desde luego, pero de una manera muy recatada, pero esta vez, quería sorprenderlo.
Sentí que ya estaba subiendo las escaleras, y podía sentir mi corazón acelerase, las piernas me temblaban, y sentía un frio recorriendo mi columna vertebral, entonces pensé, que debería ir a cambiarme de ropa, aun estaba a tiempo, antes de que me vea así.

Pero en mi intento de huir, algo paso, me resbale con el camisón de seda, sentí que caía no podía detener mi caída, y solo me limite a descender hasta que mi cabeza crujió en un estruendo contra un jarrón de porcelana china que era un recuerdo de mi abuela, lo que vi después fue una luz radiante una luz que me iluminaba desde adentro del cuerpo, entonces entendí que estaba muerta…
O quizás no, no lo sé bien, pero lo que viví después aun es confuso en mi cabeza.
Me veía a mi misma correteando entre paredes de hojas y enredaras silvestres, estaba feliz, sentía una felicidad inmensa, que me llenaba el alma, no había más dolor, todo era diferente.
_Aquí estas, pequeña traviesa.
_Sir Henley por favor, suélteme.
Reía como una adolecente, repare en mi atuendo, vestía un corcel con corpiño ajustado tanto que veía como mis senos se tornaban redondos y duros, luego unas faldas amplias de seda verdad con enaguas de algodón de paño crujiente, que podía oír cada paso que daba como crujía debajo de mis nalgas , y me sorprendía como podía yo, cargar todo esa vestimenta, aun así mire por primera vez al hombre que me tenía entre sus brazos, sus fuertes brazos y su color dorado que le proporcionaba el sol incandescente que nos fulminaba a los dos, me levanto sin mucho esfuerzo, como si fuera yo una muñeca de trapo en sus manos, no opuse resistencia alguna, sonrió con delicadeza, echo la cabeza hacia atrás y me llevo dando vueltas y glorificando ese momento, como si nada en el mundo fuera más importante que tenerme en sus brazos, sentí su calor, un pecho vigorizante y duro era mi almohada para apoyar mi cabeza y dejarme llevar su aroma me fascinaba su aliento a fresca menta me invitaba a querer besar esos labios, pero aun no quería hacerlo, pensaba que si lo hacía, despertaría, porque eso tenía que ser un sueño, el mientras ese hombre recorría todo el jardín conmigo en sus brazos, llevándome como si fuera yo su trofeo personal, vi pasar por mi lado, hombres que lo saludaban y sirvientes que le hacia un ademan de saludo inclinando su cabeza, y a mí también, al que yo correspondía con el mismo saludo, sin esperar más me subió casi volando a sus aposentos, y con una voz varonil y segura, ordeno que nadie por ningún motivo, interrumpa nuestra intimidad, hasta al día siguiente, e indicaba que todos podían tomarse la noche libre, que era hora ya de retirarse a sus cuartos.

Entramos a una habitación grande con una cama en el centro y una ventana inmensa que daba justo al jardín en el que había estado, era un laberinto hecho a base de arboles pinos, finamente tallados, algunos en figuras de animales, me volví a mirar aquel hombre, esta vez pude ver sus ojos de un color verde esmeralda, con una mirada profunda como si quiera atravesar con la mirada hasta mi corazón, me deslizo con suavidad a la cama que tenia sabanas de seda en un tono rosa pálido por fin se incorporo y mi miro con deseos desmedidos, mi corazón empezaba a latir más de prisa, mi pecho subía y bajaba como si hubiera corrido una maratón, pero solo me limitaba a mirar sin ni siquiera querer decir palabra alguna, solo él decía unas palabras que me inquietaban en el alma misma.
Oí decir unas palabras en perfecto francés, mocheri, j´te ame
Entonces él se arre costó a mi lado empezó a besar mis labios que los correspondían, en un beso apasionado sentía como sus labios gruesos se comían los míos y todo su cuerpo oprimía más el pecho ya estaba encima de mí, pero me gustaba estar ahí bajo de su pecho rodeada sus brazos, sintiendo su melena caerme por la cara y su lengua jugando con la mía sus manos empezaron a explorarme sin ni siquiera pedir permiso era como su yo le perteneciera por completo bajo las manos y trato de llegar a mis piernas pero era tanto el vestido y las enaguas que se lo impedían, entonces desistió, y busco con la otra mano mis pechos, que estaban rebosantes dentro del corcel, mientras me enloquecía con sus besos y sus manos me recorrían con fuego que provenía de su interior, un calor tan inmenso que me sofocaba, pero no quería escapar al contrario quería seguir jadeando y experimentando esa sensación que me hacia sacudir la cabeza buscando sus labios su pecho quería ser yo quien lo hiciera sucumbir ante mis caricias, un éxtasis de desenfreno y placer me recorría por dentro y quería más y más de esos labios, de ese cuerpo y esa forma de amar.
Henley me había llenado de besos cálidos húmedos y los más tiernos que jamás sentí, pero la velada aun comenzaba, se levanto de pronto, mirándome y echando risas, carcajadas que retumbaron en toda la habitación, mis risas también se unieron a las de él, luego me dijo con voz firme.
_ Amada mía, te amo tanto, eres la razón y el centro de mi universo.
Acto seguido salió de la habitación, me preguntaba por qué se abría ido, acaso no lo besaba bien, pero me había dicho amada mía, eso me tranquilizaba, quizás se olvido de algo, aproveche que había salido de la habitación, para ponerme más cómoda, me quite el vestido y descubrí que en la otra puerta de la habitación había una bañera, con agua caliente y toallas agua de lavanda y aromas florales, claro por eso se ha retirado pensé, quizás debo darme un baño.
Estaba complacida con esa bañera era enorme me sumergí totalmente desnuda con el cabello recogido, comencé a rociarme con el agua de flores y lavanda, pronto la espuma empezó a salirse de la bañera, me estaba dando un baño estupendo, cuando oí que Henley regresaba me vería ahí desnuda, me ruborice, el entro a la habitación trayendo consigo una bandeja llena de ricos manjares, una garrafa de vino y dulces bocaditos salados y frutas como uva, dátiles, y en costado de la bandeja una hermosa rosa roja, que desprendía u exquisito aroma, al verme en la bañera, se saboreo los labios como si hubiera visto un filete de carne, y con esa mirada complaciente y cariñosa y soñadora me mando un beso volado, que parecía que hubiera podido volar atreves del cuarto y llegar a mi porque hasta me estremeció, tanto que las piernas comenzaron a temblarme bajo del agua, sabía lo que a hora pasaría, pero aun no quería decir ni una sola palabra, por temor a que si decía algo el sueño se esfumaría y despertaría.
El se acerco a mí con una inmensa toalla, me dio la mano para poder salir de la bañera, me puse de pie frente a él, y admiro mi cuerpo por completo, me la puso con cuidado como si yo fuera de cristal y acto seguido me volvió a cargar con tanta ligereza, que parecía yo una pluma entre sus fuertes brazos, nuevamente me lleno de besos esta vez logro besarme el cuello y lamia mis oídos que lograban provocar en mí una excitación mayor, pero me dejo suave en la cama y me acomodo el cabello con tan delicadeza que me sentí tan minada como un bebe, luego camino de espaldas a mí, y pude ver su espalda amplia y sus muslos gruesos y perfectos, sus nalgas se pegaban a sus pantalones, era una maravilla verlo caminar de espaldas a mí, aunque me gustaría verlo sin ropa, mis pensamientos me hicieron ruborizar, que me cubrí un poco, para no verme tan indecorosa, cuando nuevamente su voz grave volvió a romper el silencio y me dijo.
_estas muy calladita monchery, pero me gustas como quieras estar, te serviré este vino que se que te encanta.
Mi voz quería responderle pero no sabía bien mi posición a su lado, no quería asustarlo cuando le dijera que no lo conocía, así que solo quise ser receptora de todo lo que él dijera.
_gracias.
Dije esa palabra casi con miedo pero no desperté, el se volteo al oír mi voz y me guiño un ojo de forma tan picaresca, que le sonreí y me mordisque los labios.
Tan pronto tuvo las copas de vinos volvió a mi lado, esta vez me invitaba a beber con él, siempre sin quitarme ojo de encima, luego de beber me recogió la copa y la volvió a dejar en la bandeja, luego se fue a la otra habitación, y empezó a desnudarse, yo me apresure a secarme el cuerpo y buscaba en los cajones algún camisón para poder ponérmelo y cubrirme un poco, pero en cuanto estaba de espalda Henley me rodeo con sus brazos, sentí su cálido cuerpo a mi espalda, entonces supe de inmediato que estaba desnudo, no solo sentí su calor también note su pene duro contra mis nalgas, claro que yo era más bajita así que logre sentirlo muy cerca casi del pecho, estaba ahí, con este hombre totalmente desnudos ambos mirándonos con ganas de dar rienda suelta a nuestros deseos, así que esta vez sentía que ya quería todo y gozar a su lado. Empezó a besar mi nuca bajando por mi espalda sus manos acariciaban mis senos que se mantenían firmes y los pezones endurecidos mi respiración más agitada y con mi voz quebrada le dije.
_me gustas.
Sentí entonces su lengua lamiendo nuevamente la nuca, subiendo nuevamente por mis oídos, y suavemente me iba girando hasta llegar delante de él, busco mi nariz besándome con suavidad y revoloteando sus dedos en mis cabellos lisos cogiéndome con manos cálidas y gruesas buscando esta vez mis caderas, y besándome a hora los senos jugando con mis pezones como si fueran capullos llenos de néctar y el bebiendo de ellas, sus manos a hora acariciando mis piernas, era todo un éxtasis y quería besarlo de igual forma, así que de una vez no perdí más tiempo, con mis manos lo acariciaba, sus bellos en el pecho, me alocaban quería morderlo le besaba los pectorales, con frenesí, ambos nos comíamos como animales salvajes, que se aparean con frenesí, así mismo estábamos los dos, envueltos en un éxtasis de pasión besándonos tocándonos con propiedad como si uno le perteneciera al otro, así hasta que retrocedimos sin despejarnos hasta la cama, donde el termino echado y yo encima de él, me coloco encima de su cadera de modo que veía mis pechos casi cerca de su cara, con solo sacar la lengua podía seguir chupándolas, lamiéndolas como si de eso dependiera su vida, mis cabellos cubriéndole la cara, sonriendo extasiado feliz enajenado me miraba con fulminante felicidad, yo que respiraba con dificultad lo miraba con ternura con un sentimiento que jamás había experimentado, no quería despertar jamás, no quería perder esta dicha que me proporcionaba, y complacida lo besaba me empecé a deslizarme hasta su pecho, lamiéndolo mordiéndolo muy suavemente, paseando mi boca por su ombligo un estomago duro de tantos ejercicios, me imagine ese hombre ejercitando todo su cuerpo era musculo, hasta el abdomen lo tenía bastante endurecido, lo que me hacia enloquecer más y más, hasta que logre llegar a sus genitales, su pene erecto perfecto esperándome, y luego sus muslos sus piernas hermosas doradas por el sol, con bellos suaves y delicados como plumas me aferre al pene como un mástil, y empecé a lamerlo cual si fuera un helado sabroso que tenía que terminar antes de que se derrita, sus manos a hora acariciaban mis cabellos que me hacia excitar más y más, oí un pequeño gemido en cuanto chupe ese pene era él mi amado gozando con mis labios, levante la vista para contemplar aquella maravillosa realidad y gravarlo en mi cabeza, lo veía con esa mirada fulminante a hora su brillo se había tornado color del sol, sus ojos ardían de placer y enloquecían ante mis juegos, que no dejaba de estremecerlo con cada chupada que le daba, me sabia tan rica saborear su ser mismo, desprendía de su polla, unas gotitas que las recogía con la punta de la lengua, y parecía ambrosia néctar del más sabroso mangar, entonces él me acerco con suavidad , esta vez quería ser él quien me diera ese placer, y de un vuelco, logro colocarse el encima de mí, sus manos recorrían sin cesar mis caderas mi senos mi vientre, ya no sabía donde terminaba mi cuerpo y donde empezaba el suyo, estábamos tan unidos que nuestros cuerpos se hicieron uno solo, el conocía perfectamente cada poro de mi piel cada peca, cada milímetro de mi cuerpo era recorrido por sus labios que me trastornaban en torno de un placer febril y lujurioso, me oía gimiendo y sofocándome con sus dedos que me buscaban una y otra vez en lo más profundo de mi ser, entrándose en mí, como si quisiera tocar mi esencia misma de mujer, mis gemidos se hacían más agudos con cada toque de sus dedos, con su lengua lamiéndome los senos y mordisqueando mis pezones, yo ahí en cama loca envuelta en una pasión que no había experimentado jamás, los poros de la piel se erizaban con cada beso suyo, y me estremecía a placer, por fin empezó a besarme con sublime paciencia el vientre mientras me decía, que hoy sería el momento de dejarme preñada, que lo deseaba con toda el alma, que su semen fecundaría en mí a su estirpe y su linaje no se perdería, porque sabía que le daría un varón… un hijo varón, que sea portador de su apellido y su gran fortuna, un hijo que el añoraba con demencia, empezó a cubrir mi vagina con sus labios el placer se hizo más y más profundo ya no pensaba en nada, quería hacerlo feliz, desee con todas mis fuerzas engendrar aquel niño, darle esa inmensa felicidad, ya me abandonaba a mis fuerzas y me sometía a él, y a su forma de hacerme el amor, un juego de seducción que terminaba en sus brazos, y empezaba en sus caricias. Me vi con las piernas rodeándole la cabeza, y el escudriñando en mi clítoris bebiendo de mi ser, mi jugo, mi sabor, que luego vertía en mi boca para saborearme a mí misma, con su lengua repasaba una y otra vez mis labios vaginales como si tratara de lamer hasta la última esencia mía, así me tenia nombrando su nombre, sintiéndome la mujer más deseada y amada del mundo, mire sus ojos que a su vez me miraban con un candor y una ternura que jamás había visto en nadie, solo él podía mirarme de esa manera tan especial, ya lo quería todo, todo su ser dentro de mí, lo atraje con dulzura mientras acariciaba sus cabellos, el me sonreía con una mirada picara, nuevamente llego hasta mis labios y cuando estuvo frente a mí, ahí los dos echados. Él sobre mí, iba haciendo movimientos delicados para penetrarme con su polla erecta y dura que cada milímetro que la sentía dentro de mí, era sentir su poder su fuerza, su dulzura, su pasión por mi cuerpo, y sus nalgas duras que lograba acariciarlas yo, las tenía tan afiladas que lo rasguñaba con mis uñas, así mismo como su espalda, que cada movimiento suyo me proporcionaba felicidad como me estremecía, y así lograba hacer un efecto de querer fundirme con su piel, me seguía penetrando más y más sentía su polla incandescente dentro de mí, más alocados sus movimientos desbordando lujuria y placer, ambos entrelazados como ramas que se necesitan para crecer juntas, del mismo modo nuestros cuerpos se aferraban uno del otro, y aunque el sudor era intenso y nuestros cuerpos se hacían más compactos en cada movimiento, sentía su amor, todo su amor en esos instantes, sin pensar en nada, solo desee salir embarazada darle ese hijo, no me importaba nada, ya no pensaba en mi otra vida, ya no quería despertar jamás, quería permanecer ahí, junto a él y volver a sentirme así, entonces llegamos juntos a clímax total, ambos sacudiéndonos de emoción al entregarnos mutuamente nuestros respectivos fluidos, su esperma había entrado en lo más profundo de mi, sentía como corrían hacia mis óvulos y buscaban refugio, sentía la vida misma dentro de mi vientre, mire su cara de felicidad, mire su rostro tierno y perfecto besándome sin parar, diciéndome que me amaba una y mil veces, y al final cuando nuestros cuerpos aun aferrados, terminaban de respirar en una forma más pausada, el en mi costado abrazándome, diciéndome que me amaría toda la vida, que durmiera a hora, que siempre despertaría en sus brazos, me deje dormir agotada sintiéndome inmensamente feliz y dichosa por esta experiencia me aferre a sus brazos como si tuviera miedo que se alejara de mí, así me quede dormida.

Estando dormida aun sentía su varonil fragancia, me adormí y hasta comenzaba a soñar, una luz fulminante al final de un túnel, y yo caminando en ese gran camino que no veía nada más que la luz que me cegaba pero su fulgor no solo me daba tranquilidad, si no que experimentaba una sensación de paz, nada en mi cuerpo sentía miedo, me acercaba a cada paso al final del túnel, y aunque no veía el suelo en el que pisaba, sentía mis pasos firmes, mis piernas cansadas quizás de haber hecho el amor, temblorosas de tanta apretarlas con firmeza y aferrarme al cuerpo de mi amado, aun no comprendía bien que significaba todo eso, estaba experimentando una transición, mi mundo pasaba como cuadros de diapositivas en las que me veía amante de Henley, y otras en la que aparecía Jhon mi novio, dos historias simultaneas, dos vidas diferentes, que conocía, que había vivido ambas con felicidad. Justo antes de llegar al final del túnel, y entregarme por completo a la luz inmensa, es cuando pude sentir un latido, un latido simultaneo al mío, mi corazón estaba latiendo pero un segundo latido me hizo retroceder, entonces supe que debía volver al túnel, que aun no era la hora de entregarme a la luz, había vida dentro de mí, vida en mi interior que me hizo abrir los ojos.
Una ventana grande frente a un campo de rosas, unas cortinas de color verde agua un jarrón de flores a mi costado, la bombilla de oxigeno, y una vía en mi muñeca que daba paso al suero, y ahí estaba sentado agotado de tanto velar por mí, mi novio Jhon.
_Jhon. Le susurre
_Oh cariño, gracias a Dios, ¡Estas bien cielo¡
_Enfermera ha despertado, ha despertado.
Jhon estaba feliz, parecía que le había regresado el alma al cuerpo, comprendí que me amaba y que sería un buen esposo, y…
_Cariño, los están bien, tú y nuestro bebe.
_ Nuestro Bebe… ¿Estoy embarazada?
_Si, Si.
Entonces en ese instante sabía bien que todo lo que había soñado, no había sido solo un sueño, Henley realmente me entrego su semilla.

viernes, 16 de abril de 2010

Camino a Monterrey IXIV (FIN)


El teniente Javier sentado en uno de los asientos del avión, nos esperaba con una mirada temeraria, sentía yo que la felicidad se me escapaba de las manos, no había nada que hacer, el nos había al fin podido atrapar, y imaginaba mi vida con José, aunque sentía que mi amor por el, no disminuiría, y lo apoyaría todo el tiempo.
Javier nos miro y dijo:
_Janet, cometisteis un error.
_lo se, pero no me arrepiento. Sabes que amo a José.
_si, lo se Janet, pero no desistes robarme uno de los pasaportes, cuando supe que me faltaba uno, fue cuando me di cuenta que algo estaba pasando.
_lo se, fue algo entupido, pero a hora que va a pasar.

José estaba en silencio, sin decir una sola palabra, aun adolorido por los golpes.

_ya sabes que va a pasar, tú y José, se viene conmigo a la delegación policial.
No puedo dejarte ir, lamento mucho todo esto, pero tú acabas de tirar toda tu vida a la basura.

José se acerco a Javier, y le dijo:
_por favor, llévame a mi, deja a Janet fuera de todo esto, voy a decirte todo lo que se, pero quiero que Janet quede limpia de toda esta mierda, bien sabes que ella, no tiene culpa alguna.

_cuando me robo el pasaporte, ya tiene culpa.

_te lo suplico, perdí a mi familia una vez y sufrí mucho, no quiero que Janet sufra por ese error.
Javier me quedo mirando, dudo un poco, esta bien te prometo que Janet quedara limpia pero tu te bienes conmigo, vale.

_esta bien.

Yo no podía creerlo, todo estaba saliendo mal, no quería ver a José en la cárcel, su caso era muy especial.
Javier, Javier, por favor, no te lo lleves, Javier, te lo suplico, déjanos ir.

_no me pidas eso Janet, es mi deber como policía, detenerlo.
_sabes que es inocente, sabes que no ha cometido crimen alguno. Si llega a comisaría, los de ETA lo mandaran a matar, y lo sabes.
No podrás protegerlo dentro, por favor Javier.

_me pides demasiado, simplemente no puedo.

_Janet mi amor, mírame, (José, me tomaba las manos, y me besaba con dulzura).
_Janet vamos a estar juntos, tu me salvaste de esta ira, que me mataba por dentro, en tus ojos yo volví a encontrar la paz que necesitaba para vivir, no quiero verte llorar, no importa lo que me pase a mi, lo que importa es que, te conocí, y eso ha sido algo maravilloso, te amo.

_yo también te amo, no quiero que te hagan daño, no quiero perderte, me muero si te pasa algo.
_se fuerte mi amor, me distes mucho y a hora solo quiero que seas fuerte, por los dos.

Ya estábamos bajando del avión, cuando Javier nos detuvo, nos miro a los dos, y se sonrío. Extendiendo el pasaporte, nos devolvía la libertad.

_será mejor que corran o perderán su avión. Mantendré tu identidad anónima, imagino que muchos de esos amigos tuyos, intentaran buscarte, pero si te creen muerto, creo que te dejaran vivir en paz. En cuanto a ti Janet, sabes que cuando vuelvas al Perú, siempre podrás contar conmigo, me hubiera gustado, que te enamoraras así de mi, pero no fue, cuida a tu amor, y no dudes en llamarme si necesitas algo.

Con lágrimas en los ojos, di un salto de felicidad, y abrasé a Javier. Gracias gracias gracias, siempre te lo agradeceremos, le bese las manos, en señal de agradecimiento, mientras José le extendía la mano, y el respondía el saludo.

_a hora vayan, y no vuelvan al Perú, hasta que todo esto se haya olvidado.
_así lo haremos.

Corrimos hacia la entrada del avión, que significaba la libertad para ambos, voltee a mirar a Javier, que me hacia una señal, de militar, José, también se volteo, y se despedía.


El vuelo a Madrid, fue muy largo, pero no importaba, estaba al lado del hombre que amo, y la felicidad otra vez me hinchaba el pecho, sentir así de cerca de mi amado, cuantos besos dulces y caricias.


Hoy después de 10 años, me decidí a contar mi historia de amor, José y yo nos casamos, a hora se llama Luis Carlos, tenemos 2 niños, y nuestro buen amigo Javier, se caso con una ex compañera de prensa.

Las islas canarias son a hora nuestros refugios, nunca olvidare la forma que me enamore de mi esposo. En ese camino a MONTERREY.que nos unió y según se, sigue uniendo a muchas parejas, así que si aun estas solo en el mundo, haz el camino a monterrey, nunca se sabe que encontraras en sus pasajes, siempre hay un amor a la vuelta de un risco.
FIN

lunes, 12 de abril de 2010

Camino a Monterrey IXIII (1CAPITULO FINAL)

Ya sentados en el avión, José me tomaba las manos, y me abrazaba, a hora sentía que me protegía.

_José
_Dime Janet.
_Estas bien
_ ¿Te refieres que si ya recupere la memoria?
_Si, dímelo
_Si, Janet, ya todo lo recordé, pero aun hay detalles que son borrosas.
_Cuales, que dudas tienes
_Me recuerdo que cuando te marchasteis, en el helicóptero de la cruz roja, vi que se aproximaba otro helicóptero, pero solo lo vi un instante, después desapareció, los otros hombres me tomaron prisionero, me golpearon y me arrastraron muy lejos, me ataron de piernas y manos, me amordazaron, y me iban a tirar un tiro en la cabeza, pero nuevamente apareció el helicóptero, el que estaba a punto de dispararme, solo me dio mas patadas, y me dijo, que no gastaría sus balas, en una basura como yo, que luego vendría a matarme.
(creo que al ir a buscarme, me salvastes la vida, sabes, si no, no me hubieran llevado mas lejos a darme esos golpes,....... te debo mi vida)

Pero no volvió, luego de eso, todo era confusión, escuchaba estruendos parecía que estaba en medio de una guerra, luego de eso perdí el conocimiento, cuando veía que la nieve me cubría por completo, pensé que iba a morir.

Después desperté en la cama de esas personas, con vendas en la cabeza, deliraba tu nombre.
La niña me cuidaba muy bien, era muy cariñosa conmigo, toda la familia se porto muy bien sabes.
_Lo se José, todos ellos han sido unos verdaderos ángeles, que te han cuidado.
_Por que me cuidaban tanto Janet.
_Quizás por que, hace mas de 3 décadas la ciudad de Huaraz, sufrió un alud, todo un pueblo murió, desde ese día, los huarasinos, son personas muy nobles, siempre ayudan a todos, y mas a los turistas. Es algo que tienen de especial sabes.

_en mis pensamientos siempre estabas presente, soñé contigo todo el tiempo que estuve delirando.

_en el aeropuerto de lima, quizás nos arresten José. Tenemos que estar preparados, no te dejare solo, se que eres inocente, tenemos que dar la cara, no huiremos mas.



Al llegar a lima, lo primero que hice, fue llamar a mi madre, ella estaba esperándome en el mismo aeropuerto, con mis otras maletas, y los pasajes a Madrid, España.

_madre madre.
_hija mía. Ven dame un beso
_madre este es José.

Mi madre lo abrazo, como si se tratara de un hijo mas, lo miro y le dijo:
_la vida no me dio mas que una niña, una hijita que es la luz de mis ojos, a hora es una mujer, y espero que tu siempre veles por esa luz que a hora, te llevas a España.

_José la miro, y le respondió, no se preocupe mama, le prometo que con mi vida he de cuidar a su niña, es muy buena, un ángel, que me ha salvado.

_claro que si, es mi niña, a hora tú también eres mi hijo, abraza a tu nueva mami.

Intervine, esos dos no paraban de hablar de mi, como se fuera una pequeñita, y me ruborizaba.

_Basta madre, por favor.

Ambos se empezaron a reír, yo esperaba ver a Javier cerca, pero no estaba ahí, y eso era raro, pero ya estábamos justo sobre la hora de la llamada, para salir a Madrid.

_ATENCIO DAMAS Y CABALLEROS, DEL VUELO 509 CON DESTINO A, MADRID ABORDAR POR LA SALA SUR.

- ATTENCIOON PLES LADIES AND GENTLEMEN …..
MADRID
Ya era la última llamada, estábamos cerca de la libertad, teníamos que subir a ese avión, y todo habrá terminado, ya no huiríamos mas, estaríamos toda la vida José y yo juntos.

Nos despedimos de mi madre, y subimos al avión, cuando estábamos dentro del avión..... estaba esperándonos, el teniente Javier.

domingo, 4 de abril de 2010

Camino a Monterrey IXII (2CAPITULOS FINALES)

José, lentamente se aparto, y me toco las mejillas,
_ ¿por que lloras’?
_DE FELICIDAD
_me amas Janet.
_si, te amo José, con toda mi alma, y lo único que deseo es cuidarte.
Por favor déjame cuidar de ti.
_quiero que me cuides, no te recuerdo, pero siento algo, siento cosas muy fuertes cuando estoy a tu lado.

Lo vi un poco cansado, y le dio un mareo regresamos a la casa, para que descansará.
La niña, nos miraba, me había visto besarme con José, y se sintió mal.
Luego de dejar a José, fui hablar con ella.

_Hola.
_vete
_por favor, escúchame.

_no quiero hablar contigo

_te quiero contar quien es él.

_me contaras la verdad
_si, te contare todo

Comencé a relatarle toda la historia de José, de sus hijos muertos, y de su venganza, de el teniente Javier, que quería atraparlo, como lo conocí, y que solo quería ayudarlo a escapar del Perú con vida, y que iniciara una nueva vida.
Que era un hombre que había sufrido, que ella aun era un linda adolescente, que no tenia por que cargar con ese trabajo, que José, necesitaba encontrarse, consigo mismo, y que tendría que hacerlo en España.

Ella parecía entender.

_espero que el teniente Javier, no los atrape, a ninguno de los dos

_eso espero, tu, has sido muy buena, con José, te has portado de una forma increíble, jamás te olvidara, lo se, convierte en una buena enfermera, eres el orgullo de tus padres.

_lo se, gracias por contarme lo de José, espero que tu y el, sean felices.

_yo también, lo espero.

_yo los ayudare a escapar, los llevare en la camioneta de mi padre.

_no, como crees, no puedo permitir, que te involucres así, de ninguna manera.

_quiero ayudarte, déjame hacerlo, además quiero despedirme de José, cuando suba al avión.

_yo hablare con tu padre, no are nada sin el consentimiento de tu padre.


Así pasamos un día mas en aquella finca, ya era de noche, teníamos todo planeado, para salir, Don Jacinto me presto la camioneta, y me llevaba su cuñado, pero no quiso que la niña, viniera con nosotros.


La niña se había quedado muy triste, pero cuando José se despidió de ella, lo abrazo, y le dio un beso en la cara.
Creo que ese fue el momento más dulce para ella, y que nunca olvidaría a José, yo también me despedí de todos, agradeciendo por todo.

En la camioneta le pedí a José, que agachara a cabeza, por que no quería que algunas personas lo vieran.

_ ¿por que tengo que esconderme, por que, Janet?

_no es esconderte, es por seguridad, hay un grupo de terroristas que quieren matar a los turistas, y te pueden reconocer, por como eres tu, vale, no quiero que nada suceda.

_vale

Llegamos por fin al aeropuerto, eran casi las 5 de la madrugada, nos despedimos del conductor, y caminamos al terminal.

Fui a preguntar si habían llegados mis maletas.

_por favor señorita, me dice si han llegado mis maletas.
_si un momento, su nombre
_Janet García.
_señorita Janet, sus maletas ya llegaron, y una persona la esta esperado en la cafetería.

Cuando me dijo esto, me preocupe, seguramente era Javier, tenia que dejar a José, en otro lugar.

Mas allá había, un grupo de turistas, recordé que José, hablaba Frances, también lo abra olvidado, le pedí a José, que estuviera cerca de ese grupo, que me esperara ahí sentado.

Me fui a cafetería a ver quien era, efectivamente era, Javier, traía una caja en las manos
_Janet donde te has metido, me has tenido todo el día buscándote.

_estaba con unos tíos, en casa de ellos.

_mira, aquí esta la carta de inocencia de José, es una copia la original, viaja con el cuerpo, para los familiares. Aunque eso demorara un poco mas, parece que no tenía familiares que recogieran el cuerpo, el gobierno español, se encargara de todo.

_gracias, te lo agradezco, no debisteis molestarte
_por que me dijisteis que te ibas al medio día, si salías, alas 6 de la mañana Janet.
_por que no tenía confirmado la hora del vuelo, ya sabes que aquí hay un servicio deficiente.
_ya
_bueno a hora debo subir a mi avión o se ira, sin mi.
_sabes que Janet, se me ha perdido, un pasaporte de José.

_así, pues que raro, como así se te perdió.

_pues yo creo que lo tomaron de mi escritorio.

La situación estaba muy tensa. Empezaba a ponerme nerviosa, Javier, me ponía muy nerviosa, y de reojo miraba a José, que estaba esperándome sentado, haciéndome gestos, y yo trataba de ignorarlo.

_estas nerviosa Janet, te pasa algo.

_si claro un poco nerviosa, no me gusta mucho viajar en avión sabes, tengo vértigos
_ya.

Esa mirada impaciente de Javier me helaba por dentro, me ponía los pelos de punta, estaba ya sobre la hora de subir al avión, cuando vi que José, se levantaba de donde lo deje sentado, ya no tenia la venda en la cabeza, se lo había quitado, se había puesto un gorro, pero no sabia bien que es lo que hacia.

Estaba caminando con dirección a donde estábamos nosotros, Javier lo reconocería, por que aunque nunca lo vio de cerca, si lo había visto en videos y fotos. Y era muy probable que lo reconociera en cuanto lo viera.



Ya estaba todo perdido, José se acercaba mas y mas, en cuanto estaba muy cerca, se detuvo, se quedo mirando unos niños que jugaban, dejo de mirarme, y fue hacia los niños.

Javier no se había dado cuenta de nada, seguía sentado en la mesa de espaldas a José, y me miraba.

_Javier, acompáñame, ya tengo que subir a ese avión.

Me iba caminado, pase por detrás de José que al pasar por su lado, le toque lentamente los cabellos, y le hice un gesto que me siguiera. Saque de mi bolsillo su pasaporte y su pasaje. Y lo deje caer en sus pies.

Seguía caminando con JAVIER, EL NO SE HABIA ENTERADO de nada, solo podía acompañarme hasta aduanas.

José, venia detrás, al pasar por el lado del teniente Javier, se tropezaron pero José, no lo miro, siguió caminando, hasta llegar a los controles de aduanas, yo lo esperaba mas allá. Entrego su billete y su pasaporte, y logro entrar.

Javier habría caminado unos cuantos metros, mas y volteo a mirarme, pero en cuando me miro a los ojos, que no dejaba de mirar a José, supo que se trataba de el.

Empezó a correr, yo tome las manos de José, y corrimos hacia el avión, ya nos habría descubierto, aun estaba algo lejos, y era la última llamada el avión despegaría en breve.

Cuando corría, vi entre la gente a Don Jacinto, y a la niña, que nos habían ayudado, me sonrieron y hicieron de todo, para entretener a Javier, que gritaba

_detengan ese avión soy el teniente de la Policía Nacional, no dejen que ese avión despegue

José y yo subimos al avión, esperando un milagro.

Vimos como el avión alzaba vuelo, rumbo a lima, que quizás es donde nos atraparían.

Yo sabia que en ese momento, en el que José, se quedo mirando a los niños, había recuperado la memoria, lo supe al ver sus ojos, y la expresión de dolor.
Ya había recuperado la memoria, a hora solo tenia que escapar, pero como escaparíamos.

sábado, 27 de marzo de 2010

Camino a Monterrey XLI (3CAPITULOS FINALES)

Huaraz, tendría una fiesta las calles las estaban adornando de serpentina y un gran pasacalle, se iba a celebrar, allá afuera, tuve una idea, aunque no sabia bien si aun me estaban siguiendo, decidí, comprarme una peluca, un disfraz de payaso.

A hora si estaba irreconocible, había dejado ya todo, mi equipaje en listo, con indicaciones en recepción del hotel, que me lo enviaran al aeropuerto, al día siguiente.
Con Salvador, acordamos cada uno viajar por su lado, el quería bajar en bus, así se quedaba en Chavin de Huantar, una ciudadela PRE hispánica. Me despedí de el, diciéndole:
_voy a pasar la noche con unos familiares, y mañana partiré a lima, nos vemos en el trabajo.
Subí con una pequeña mochila a casa de Don Jacinto, pero iba disfrazada de payaso, los niños me rodeaban y me hacían bromas, pedían que les diera las manos, o hiciera trucos para ellos, ya me lo habían advertido, así que tenia conmigo una bolsa de caramelos, que repartía a los niños que se me acercaban.
Estando en la plaza, mirando siempre, buscando a los hombres de Javier, ya sentía que nadie me vigilaba, hasta que los vi, aparcados dentro de una camioneta roja, no se dieron cuenta que era yo, hasta pase por su lado, y no lograron identificarme, poco a poco, avanzaba hasta la subida al camino.

Al fin logre dejar Huaraz atrás, y ya no habían niños siguiéndome, ni gente mirándome, a hora, tenia que subir, y tenia que pedirle una vez mas, que me ayudara a bajar a José, en la camioneta.

Entre los follajes del camino, me volví a cambiar de ropa, tenia debajo mi vaqueros y mi ropa de camino. Guarde dentro de la mochila la ropa de payazo, y subí, aunque aun quedaba en mi cara algo del maquillaje.

A hora sabia que los policías de Javier, aun seguían vigilándome, llegue ala finca, casi 2 horas después, muy agotadas, en cuanto me vieron los hombres que trabajaban para Don Jacinto, me abrieron la puerta, me dieron agua, y pude por fin entrar a ver a José.




Antes de ir a verlo, me fui a lavar la cara, al entrar al cuarto, lo vi ya de pié, mirando por la ventana, lo habían trasladado a otra habitación. Tenía ropa nueva, y una venda limpia, la verdad la niña, lo cuidaba muy bien, ella me miro, y me dijo:
_el aun no recuerda nada, seria bueno, que no lo forzara.

Nos quedamos solos en la habitación, ella se fue, y yo corrí a abrazarlo.

_José.
_no recuerdo mi nombre. Me llamo José.
_no, te llamas Ramiro, pero yo te puse José, por que te parecías a mi padre.
Mentí en ese momento, no podía decirle mas, aun estaba muy delicado, y como bien dijo, la niña, tenia que ser cautelosa, para que vaya recordando todo poco a poco.

_quien soy; pregunto José

-Un amigo mío, eres de España, viniste al Perú, de turismos, y tuvisteis un accidente.
_tu tienes mi pasaporte
_si, lo tengo yo, yo te llevare a España, y buscaremos a tu familia allá.
_Por que no estoy en un hospital. Quienes son esta gente.

_tranquilízate vale, aquí tengo tu pasaporte, ya he comprado los pasajes regresamos a lima, puedes viajar.

_creo que si, aun me duele un poco la cabeza, pero estoy bien.
Recuerdo una explosión, que sucedió.

_pues parece que hubo un atentado, contra el grupo de turismo, en el que veníamos los dos, yo estaba ahí también, pero a mi no me paso nada, te trajimos aquí por que no se te podía mover, por el golpe en la cabeza, pero ya te vio un medico. Y dijo que pronto recordaras todo.

_esta gente ha sido muy amable, me han prestado ropa, quiero agradarles antes de irnos.
_tienes tiempo, nos iremos por la noche.
José, no podía reconocerme, me sentía triste por eso, quería tanto besarlo y abrazarlo, decirle mi amor, por fin, estas bien, te amo, quería decirle tantas cosas, pero no era el momento, y sentía que me miraba con desconfianza, como si dudara de mis palabras.

_Janet recuerde a 2 niños. ¿Tengo hijos?
_no, pero quizás sean sobrinos tuyos. No te esfuerces en recordar las cosas.
_quisiera caminar un poco, podemos salir.
_claro que si, caminemos un poco, pero si te sientes mal, regresamos vale.
_esta bien.

_es una lastima, a ver llegado a un lugar tan lindo, como Perú, y no recordarme nada de mi viaje.
_no te preocupes ya volverás a venir.
_¿tengo dinero?
_creo que no, pero yo si tengo algo de dinero, dime, necesitas algo. Quieres comprar algo.
_si, quisiera agradecer a esta familia, con algún obsequio.
_no te preocupes, ellos tienen de todo, solo les hace falta, que estés bien, no creo que haya falta de comprarles algo.
_no te recuerdo, Janet, pero eres muy buena, y linda.

En cuanto me dijo eso, me puse roja, quería abrazarlo, y lo tome de la mano.

_cuéntame Janet, que somos tú y yo
_amigos, de momento solo amigos.
_siento, algo muy especial, cuando te tengo cerca, estaba inquieto, y cuando te vi, sentí paz, tú eres esa paz. No se como explicar.

_lo se, yo al verte sentí lo mismo, una alegría infinita de verte ya levantado, y a hora mismo, de verte aquí caminando conmigo, es increíble.

José, se acerco, y no pude controlarme mas, esta vez, era yo quien lo besaba apasionadamente. Y sentí que correspondía a mis besos, me abrazaba con fuerzas, sus labios dulces, mientras lo besaba, se me caían las lagrimas, lo creía muerto, estaba aquí, conmigo, cuanto tenia que agradecer a la vida, a la virgen, quería que nunca acabara ese beso, solo quería seguir besándolo, y seguir pegada a su piel, a su cuerpo.

martes, 23 de marzo de 2010

Camino a Monterrey XL ( 4 CAPITULOS FINALES)

Al día siguiente, me había quedado dormida, ya eran casi las 10 de la mañana, me aliste, y Salí de inmediato, a buscar a José, antes tenia que pasar por la agencia y comprar los pasajes de regreso a lima, creo que José si podrá hacer el viaje, además en avión desde Huaraz, solo demoraba 40 minutos para llegar al aeropuerto Jorge Chávez. Ya Salvador, me diría si salía con nosotros o regresaba por su cuenta.

Luego me adelante a Javier y fui ala delegación del ejercito sabia que lo encontraría a ahí,

_hola Javier, he venido a identificar el cadáver de José
_no te esperaba, Janet pero me alegra que lo hicieras, ya me estaba inquietando tu comportamiento
_por que, por que te pedí, una constancia donde hable de la inocencia de José,
Sabes muy bien, que no es un terrorista, que no estaba con esa gente, te di ese video, y veo que no le das la importancia que de verdad tiene.
_ya lose, pero igual tenia intenciones de cargarse a toda esa gente.

_por que estaba dolido, por que mataron a su familia, ya se que no tienes hijos, pero ponte en su lugar, tu que hubieras hecho, el solo buscaba justicia con sus manos, aunque estaba equivocado.

_tienes razón, pediré ese informe hoy mismo, y te lo daré, al medio día.
A hora acompáñame para que identifiques el cadáver.

Mientras conversaba con Javier, vi sobre el escritorio, los pasaportes que antes ya me había mostrado. Pasaportes que había utilizado José, para viajar a diferentes lugares.

Necesitaba uno de esos pasaportes, entonces intente que Javier, se distrajera

Empecé a toser, y acalorarme.

Fuss que tos, me siento un poco mareada.

_que te tienes Janet.
Me deje caer sobre los brazos de Javier.
_Janet que tienes
_no se no puedo respirar (tosía mas fuerte y respiraba con dificultad)
_déjeme ayudarte. (Me hacia masajes en el pecho)
_necesito agua Javier
_si, claro, espera que te traigo un vaso de agua.
En cuanto se fue, me asegure que la puerta estuviera cerrada, y revise los pasaportes que tenia en una bolsa de plástico, me guarde una en mi cartera y volví a dejar las demás como estaban.

Cuando regreso Javier, seguía fingiendo que estaba mal.
-TOMA JANET A VER SI TE PASA, MUJER
_GRACIAS JAVIER.
_me siento mal, podrías llevarme a mi hotel, no creo que en estas circunstancias pueda ver a hora el cadáver.
_claro, ya mañana a ver si logras identificarlo.
Gracias Javier, quiero que sepas que lo único que deseo es que entiendas que José, no era un mal hombre, solo estaba desesperado.
_lo se y lo entiendo, una lastima todo lo que vivió, a hora que descansé en paz, imagino que alguien en España querrá darle cristiana sepultura, por eso es importante que lo reconozcas.

Entonces pensé, en eso que me acaba de decir, si identificaba el cadáver, ya no lo buscarían más, y todo habrá terminado, solo seria un expediente más, y José y yo, podríamos iniciar una nueva vida junta, en algún lugar.

_ya me siento mejor, tienes razón, quiero hacerlo, llévame, e identificare el cadáver.
_estas segura, te pondrás mal, no quiero que te presionas.
_estoy segura, además me regreso a lima, ya no tengo por que quedarme en Huaraz, mi canal me esta llamando.
_lo entiendo, pero no esperaras la constancia para José.
_creo que la mejor confección de su inocencia, es que ya lo hayas reconocido ante mí, eso es muy importante. Lo demás es formalidad.
_vale, pero igual te daré la constancia certificada antes que te vayas, ¿Cómo regresas a lima?
_en avión, salgo mañana, si deseas puedes venir al aeropuerto a despedirme.
_claro que lo are, y te prometo que en cuanto tenga un tiempo, te visitare en lima.

Pasa por aquí.
Caminamos un pasillo largo, cada vez mas estrello, y bajamos una planta, era un sótano.

_es aquí Janet, si no estas segura, lo podemos dejar, vale.
_descuida estoy bien.

Al ingresar un enfermero con tunica blanca, nos salio al encuentro

Venga por aquí teniente Javier.

En una mesa había varios cadáveres, antes de ver a alguno que se pareciera mas al de José reconocí algunos de los hombres que estaban en el campamento en pastoruri.
Casi al final de la mesa, había un cuerpo lo mas parecido a José, blanco, cabellos castaños.

_es este Javier.
_pues ya lo suponía, era el único que no habíamos logrado identificar. Entonces este es José. Te prometo que limpiare su nombre.
_vamos por favor, esto es muy doloroso
_por supuesto, déjame llevarte a tu hotel
_pero prométeme que no intentaras besarme (risas)
_intentare no besarte (sonriente)






Me dejo en mi hotel, sentía que deseaba quedarse a charlar más conmigo, pero yo, solo quería que se fuera de una vez por todas. Aun no había resuelto, como sacaría a José de aquella finca, tenia muchas cosas que hacer pero primero tenia, que hacer que Javier, se vaya sin levantar sospechas.

_cuando te vas Janet?
_creo que mañana regreso en avión.
_bueno, espero que esta vez, si me permitas, despedirme bien de ti.
_esta bien, tengo que reconocer que eres muy insistente, y eso es un punto a
Tu favor, pero por favor, dame tiempo, esto todo lo que he vivido en Huaraz, es muy reciente, me hace daño, en una semana, pasaron muchas cosas.


Javier se fue, en cuanto me quede sola en mi habitación, revise en mi bolsa, el pasaporte que había robado de la oficina de Javier, estaba casi segura, que no lo echaría de menos, al menos unos días, tenia que darme prisa, no sabia si seguía siendo vigilada, así que esta vez tenía que ser muy cuidadosa.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Camino a Monterrey XXXIX (5 CAPITULOS FINALES)


Regreso Salvador y charlamos un poco, le decía a el, que tenia urgencia de regresar a lima, que ya estaba mucho tiempo en Huaraz, que si el decidía regresar conmigo, tendríamos que irnos muy pronto, mas tardar mañana en la noche, quería sacar de noche a José, de aquella casa, llevármelo lejos de todo este sitio, que me ponía muy nerviosa.

Pero aun tenia que saber como haría con lo que el teniente Javier iba a hacer, si me daba, una constancia que José era inocente todo seria mas fácil, pero bien sabia yo que lo que le había pedido, era casi un imposible, pero no importaba, con tal de tenerlo lejos, a hora, que estaba sola, en el cuarto del hotel, meditaba necesitaba llevarme a José fuera del país , no se podía quedar aquí, llame a mi madre en ese momento.


_madre, hola.
_hola hijita, que bueno que llamas, estaba preocupada por ti, por lo que esta pasando en Huaraz.
_madre tranquila, quiero que te calmes
Mira, tengo que salir del Perú, necesito que me prepares una maleta pequeña, que vayas al banco y saques dinero, préstame unos 2000 dólares, por favor.

_hijita, pero dime que pasa, a donde vas a ir.
_madre dime, que me prestaras ese dinero, yo te los pagare lo prometo.
_bien sabes que si cariño, pero dile a tu madre a donde te vas por favor. Que me tienes alarmada niña.
_me voy a España, madre, unos meses, solo de vacaciones.
_vaya España tan lejos.
_necesito ir.
_yo sabia que un día te irías ala tierra de tu padre. Pero dime hijita, te iras a casa de tus abuelos, los quieres visitar.
_si, eso es, quiero estar un tiempo sola, quizás un año, no lo se, pero quiero que tengas el dinero, y mi maleta lista para cuando llegue.
_hijita y cuando llegas?
_lo mas probable es que este allá, en 2 días. Por favor, ten mi pasaporte en la mano, llego y me voy.
_hijita como llegas y te vas, y tú trabajo.
_lo dejo, madre, lo dejo todo. Solo quiero ir a España.
_hija, es por un hombre?
_si madre. Es por un hombre. Sabes bien que jamás cometería un acto así, pero esta vez, no dejare escapar la felicidad, voy a luchar por el y por mi.
_esta bien mi pequeña. No te preocupes, yo arreglo todo, ya eres una persona adulta y sabes lo que haces, solo quiero que sepas que siempre puedes contar conmigo, ese muchacho, debe ser muy especial, e importante, pero aun si no lo fuera, tu estas madurando y aprenderás que el amor, es un sentimiento muy poderoso, Me hubiera gustado decirte esto en persona, pero se que estas decidida en tus cosas y no debo interferir, estaré esperando tu llegada, y te despediré en el aeropuerto mi niña.
_madre haz reservas de avión, para 2, en el primer vuelo que salga a Madrid.

Esa noche dormí mas tranquila, sabia que podía confiar en mi madre, ella me ayudaría en este viaje. Con lo de la visa no había problemas no era la primera vez que había viajado al extranjero, y entraba y salía del país, a hora quien me preocupaba era José, como lo sacaría, aun faltaban sus pasaportes y documentos.

lunes, 22 de febrero de 2010

Camino a Monterrey XXXVIII (últimos capitulos)

Regreso Salvador y charlamos un poco, le decía a el, que tenia urgencia de regresar a lima, que ya estaba mucho tiempo en Huaraz, que si el decidía regresar conmigo, tendríamos que irnos muy pronto, mas tardar mañana en la noche, quería sacar de noche a José, de aquella casa, llevármelo lejos de todo este sitio, que me ponía muy nerviosa.

Pero aun tenia que saber como haría con lo que el teniente Javier iba a hacer, si me daba, una constancia que José era inocente todo seria mas fácil, pero bien sabia yo que lo que le había pedido, era casi un imposible, pero no importaba, con tal de tenerlo lejos, a hora, que estaba sola, en el cuarto del hotel, meditaba necesitaba llevarme a José fuera del país , no se podía quedar aquí, llame a mi madre en ese momento.


_madre, hola.
_hola hijita, que bueno que llamas, estaba preocupada por ti, por lo que esta pasando en Huaraz.
_madre tranquila, quiero que te calmes
Mira, tengo que salir del Perú, necesito que me prepares una maleta pequeña, que vayas al banco y saques dinero, préstame unos 2000 dólares , por favor.

_hijita, pero dime que pasa, a donde vas a ir.
_madre dime, que me prestaras ese dinero, yo te los pagare lo prometo.
_bien sabes que si cariño, pero dile a tu madre a donde te vas por favor. Que me tienes alarmada niña.
_me voy a España, madre, unos meses, solo de vacaciones.
_vaya España tan lejos.
_necesito ir.
_yo sabia que un día te irías ala tierra de tu padre. Pero dime hijita, te iras a casa de tus abuelos, los quieres visitar.
_si, eso es, quiero estar un tiempo sola, quizás un año, no lo se, pero quiero que tengas el dinero, y mi maleta lista para cuando llegue.
_hijita y cuando llegas?
_lo mas probable es que este allá, en 2 días. Por favor, ten mi pasaporte en la mano, llego y me voy.
_hijita como llegas y te vas, y tú trabajo.
_lo dejo, madre, lo dejo todo. Solo quiero ir a España.
_hija, es por un hombre?
_si madre. Es por un hombre. Sabes bien que jamás cometería un acto así, pero esta vez, no dejare escapar la felicidad, voy a luchar por el y por mi.
_esta bien mi pequeña. No te preocupes, yo arreglo todo, ya eres una persona adulta y sabes lo que haces, solo quiero que sepas que siempre puedes contar conmigo, ese muchacho, debe ser muy especial, e importante, pero aun si no lo fuera, tu estas madurando y aprenderás que el amor, es un sentimiento muy poderoso, Me hubiera gustado decirte esto en persona, pero se que estas decidida en tus cosas y no debo interferir, estaré esperando tu llegada, y te despediré en el aeropuerto mi niña.
_madre haz reservas de avión, para 2, en el primer vuelo que salga a Madrid.

Esa noche dormí mas tranquila, sabia que podía confiar en mi madre, ella me ayudaría en este viaje. Con lo de la visa no había problemas no era la primera vez que había viajado al extranjero, y entraba y salía del país, a hora quien me preocupaba era José, como lo sacaría, aun faltaban sus pasaportes y documentos.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Camino a Monterrey XXXVIII (últimos capitulos)

Después de ese suculento plato, me reanimo bastante y me sentí con fuerzas suficientes para bajar el camino a pie, ya no tenía ni dudas, tendría que bajar lo más rápido, para llegar a tiempo con Javier.

Ya habría avanzado casi la mitad del camino, me habían señalado por donde tendría que bajar, para cortar camino, sin entrar ala carretera que era, mas seguro pero mucho mas largo, yo estaba haciendo el camino de los senderistas, y el que usaba toda la población, antes ya había llovido el camino estaba resbaloso, pero esta vez estaba preparada, con mis botas de plásticos, y chamarra para lluvias, aunque el sol brillaba, me habían aconsejado ponérmela, igual yo sentía un poco de frío aquí, que estaba cómoda, seguía bajando con precisión cada peldaño, piedras que había que ir tentándolas, antes de pisar, ya que se podían desprender, eso me lo enseño mi padre, en las expediciones de cuando niños solíamos hacer, en fin, ya podía ver los tejados de las casas de la ciudad de Huaraz, faltaba poco ya. Por fin había logrado bajar toda esa pendiente mirando hacia arriba, parecía imposible una gran hazaña, haber bajado por aquél camino, pero cuando ya te internas, se ve un poco mas fácil.

Cuando salía ya del camino oculto, un grupo de turistas senderistas, comenzaban a subir, nos quedamos mirando, y como es típico en ellos, saludan todos, diciendo

_ HOLA HOLA HOLA, PEROU WONDERFULL, ITS BEUTIFULL.

_si, ya, go go, for here

Ahí estaba yo, masticando unas ingles deprimentes entre esos amigos extranjeros. Jejejeje bueno todo me parecía bonito aun me acompañaba la alegría de a ver encontrado a José.

En cuanto toque pista firme, tome un taxi,
_por favor al hotel Savoy.

En 10 minutos estaba ya en el hotel, y mi camarógrafo no se encontraba como siempre.
Me di un baño, y espere a Javier. Ya eran cerca de las 2 de la tarde, que raro, que no haya llegado aun, pero igual a hora tendría que ver como podría sacar a José a de aquel lugar, y llevármelo a lima.

toc toc, la puerta

_adelante.

_ Hola Janet.

_Te esperaba Javier, que deseas de mí.

_Primero decirte que estas hermosa, te encuentro diferente, como radiante, y …

_que dices, Javier, a eso viniste a decirme que me encuentras bella.

Javier se acerco hasta a mi, tomo mi mano, y me dijo,: _Janet, por que no puedes amarme, como yo te amo, a ti.
_que dices, Javier, yo creía que ese asunto había quedado claro, no, no

Sin antes que pudiera hacer nada, otra vez mas Javier me beso ala fuerza.

Parecía que ponía mucho sentimiento en ese beso, y la verdad que me deje llevar, estaba tan contenta por lo de José, que al sentir sus labios, me deje llevar, y correspondí a sus labios, besándolo con pasión, pero mi mente estaba puesta en José. Hasta que me di cuenta de lo que estaba haciendo y con todas mis fuerzas, lo aparte de mí.

_BASTA… POR QUE SIEMPRE TIENES QUE BESARME. por que no puedes dejarme, Javier, yo no te amo, no te quiero, por favor no insistas mas.

_pero correspondiste a mi beso, se que te agrado, no me lo niegues Janet.

_no. No pensaba en ti, cuando te bese. Ya sabes en quien pensaba.

_pero si esta muerto, esta muerto, no te aferres a un recuerdo, yo te ofrezco un amor sincero.

_ Un amor obligado, un amor que impones a tu voluntad, y eso tampoco me agrada., si para eso has venido, quiero que te marches a hora mismo.

_no, he venido para que reconozcas el cadáver de José, solo tu has tenido contacto con el, y a hora debes reconocerlo, no estas obligado hacerlo, pero facilitaría muchos trasmites. Así, que tu decide, si puedes hacer esto. Y con esto espero que de una vez por todas te olvides de ese maldito terrorista.
-no es un terrorista, acaso no vistes el video que te di. José no pertenecía a esa banda de criminales, no permitiré, que eches mas basura sobre nombre, y solo te voy a ayudar, si reconoces formalmente que José, no era un terrorista, si una persona desesperada, que quería hacer justicia con sus propias manos, pero al final, murió en la emboscada, quiero ese papel, firmado por ti, y por el alto mando, y solo así, iré a hacer el reconocimiento del cadáver.

_primero tienes que verificar que se trata de José. Luego te daré ese escrito.

_me crees tan ingenua, no Javier, primero dame el escrito, si no ya puedes ir haciendo las gestiones a través de la INTERPOL para que lo reconozcan, situación que creo que te llevara mas 3 meses eh, tu dirás.

_tengo que hablar con mis superiores. Pero hay algo en ti, algo extraño, que aun no logro entender, algo cambio, que es Janet.

Ahí si me puse nerviosa, Javier era un buen policía, olía a distancia las mentiras, quizás ya me estaba analizando sicológicamente, a lo que trate de conservar la calma, para que no, notara mis nervios.

_nada cambio, déjame tranquila, y no quiero que me vuelvas a besar.

_volveré mañana Janet, recuerda algo, aun mis hombres pueden volver a seguirte, algo en ti cambio, y quiero saber que es.

Eso fue una advertencia bastante intimidante, me sentía presionada, a hora como regresaría con José, creo que por el día de hoy, seria mejor no volver mas, además yo sabia que la jovencita estaría encantada de cuidarlo, sin tenerme cerca, a hora era tiempo, de preparar todo para llevármelo fuera de Huaraz, fuera del país si era necesario.

jueves, 11 de febrero de 2010

Camino a Monterrey XXXVII (últimos capitulos)

Ese día no me despegué de la cama de mi querido José, lo había encontrado, y no quería separarme de el, no volvería a perderlo, pero sentía una tensión en la casa, murmullos fuera del dormitorio, gente trabajando en aquella granja, estaban muy cerca, los corrales de los animales, no importaba nada, todo aquello me parecía una maravilla, estaba experimentando un elíxir de gratitud, con la vida, con el cielo, con las montañas, con los animales, todo a mi alrededor era felicidad, tanto que me había olvidado de mi camarógrafo.

Una vez mas el móvil, me devolvió a esa otra realidad.

_Janet, donde estas, te he estado llamando el teniente un tal Javier, ha venido a buscarte al hotel, me dijo que era importante que vendría esta tarde.

_si, yo voy y ahí te lo explicare todo, por favor, no le digas nada, que no sabes a donde me fui.

_pero si esa es la verdad, no se donde narices estas, mira mejor será que estés aquí para cuando ese teniente regrese, no me gusta como me habla.

_yo estaré ahí, vale

A hora que quería Javier, no podía dejar que se enterara de que José, estaba con vida, tenia que pensar las cosas, nadie tenía que saber que lo tenia aquí, con vida.
Apenas podía comer, y casi no me reconocía, le tomaba la mano, le hablaba, pero no le llamaba ni Ramiro ni José, me invente un nombre algo mas norteamericano. Lo llamaría Stewart.

Tenía que volver al pueblo, pero no podía bajar en la camioneta, si alguien me veía bajando con ese coche, en un instante darían con el paradero de José.
Tenia que bajar a pie, y era un camino muy largo, en cuanto vi., que José ya estaba mejor, lo deje durmiendo, y me dispuse a salir al pueblo.

_señorita coma algo, no ha comido nada desde ayer. Me decia la dueña de casa.

_es verdad señora, no me había fijado, pero a hora que lo dice usted, tengo hambre.

_pues vengase ala cocina señorita, le mandare a servir algo.

Era la primera vez que entraba en la cocina de aquella finca, un fogón muy grande desprendía un olor a pan recién horneado, mis intestinos comenzaron a rugir por dentro.

Me senté en una banca, cubierta de mantas multicolores, había más de 3 mujeres en la cocina, todas ellas muy amables, mirándome y sonriéndome al mismo tiempo. Una que parecía era la jefa de todas, las mandaba a seguir con sus labores.
Mientras me traían un plato repleto de cancha tostada, la otra me ofrecía un café, luego me sorprendieron con un plato enorme de caldo de cabeza. Hasta una orejita pude ver en el plato, mucha carne, mote, mondongo, culantro picado y orégano, le daban a ese caldito un aroma especial.

Cuando empezaba a comer, entro en la cocina la hija de ellos, la muchacha estudiante de enfermería. Me miro, desvío la mirada, y le dijo a su madre:

-Yo comeré afuera.

A lo que la madre respondió en quechua. Algo que no entendí. Pero por el tono, no gusto nada a la jovencita. Me sentí que estaba siendo una situación incomoda, tendría que llevarme pronto a José de aquel lugar, pero a donde, mientras me comía el caldito, pensaba a donde me llevaría a José, a donde ¿??

sábado, 30 de enero de 2010

Camino a Monterrey XXXVI (llegando al final)

Mi alma esta feliz, no estaba muerto el hombre que amo, que pensé que lo había perdido para siempre, estaba con vida, tenia la posibilidad de salvarlo, quería hacerlo, no importaba nada, solo él, solo mi amor José, que lo amo con todas mis fuerzas, y voy a luchar a hora por salvarlo, y por hacer que sea feliz a mi lado, no había mas dudas en mi alma, mi corazón estaba tranquilo, podía escuchar los latidos que esta vez sonaban con mas fuerzas, cuando pronunciaba su nombre.

_señor, présteme su camioneta, para ir a traer al medico, por favor, yo pagare todos los gastos.

_señorita, llévese mi camioneta, traiga algún doctor, los encontrara en la clínica Sánchez, diga usted que es para Don Jacinto Huaman, y ellos sabrán, vaya usted deprisa, desea usted conducir o llamo al mi cuñado, el flaco.

_Aun no me conozco bien el camino, no le importaría si su cuñado, me lleva por favor.

_Claro que no, Amelia, hijita llama a tu tío.

La muchachita me miraba con desconfianza, y casi podía entenderla.
Pero quise aprovechar para preguntar algo a don jacinto.

_ ¿por que su hija, me mira así?

_ella siempre ha sido muy desconfiada, pero desde ayer no se despega de la cama de este muchacho, y aunque lo único que ha dicho es su nombre, Amelia, lo atendió con dedicación.

_es muy bondadosa, será una buena enfermera, me preguntaba, si tendría agua para que me invite.

_si, un momento que se la traigo, o si usted prefiere, pasa ala cocina a comer algo.

_no, solo el agua por favor, además quiero estar a su lado. Yo lo daba por muerto.
_murieron varios, pero se que otros se han salvado, a su amigo lo encontramos muy golpeado, lejos de ese lugar.

Le tome las manos a don jacinto, queriendo demostrarle todo mi afecto, y todo mi cariño, lo mucho que le estaba agradecida.

sábado, 16 de enero de 2010

Camino a Monterrey XXXV (llegando al final)

Se veía decidido, a decirme todo de una vez, me hizo entrar por una puerta pequeña, que conducía a un pasaje largo, varios cuartos alrededor, y me conducía al final, una habitación oscura, con una solo una ventana a media luz, limpia pero siempre con ese olor característico de la sierra, mantas gruesas sobre la cama, cubrían un hombre que se encontraba acostado, con la cabeza media vendado, con vendas hechas no precisamente por un medico si no mas, por manos inexpertas, un olor fuerte alcohol, en el cuarto y agua ardiente.

_que es esto (pregunte)
_este hombre solo menciona su nombre, señorita, lo recogimos ayer después de la explosión, no ha querido que lo llevemos a Huaraz.
Mi corazón se me salía del pecho, era JOSE, era el, aunque estaba vendado hasta la nariz reconocía sus labios delgados, era el, no tenia ninguna duda, corrí a arrodillarme frente a su cama, le tome la mano, estaba helado, estaba muriéndose. Habría perdido mucha sangre, tenía un golpe en la cabeza que es la que mas sangraba.
_ ¿lo conoce usted señorita?
_si, es un amigo mío. Tenemos que llevarlo al hospital.
_yo, pensé que el podría ser uno de los terroristas, por que no quiso que lo lleváramos al hospital, mi hija lo ha estado atendiendo, ella estudia enfermería.
_no es un terrorista…pero aquí, se morirá, necesita medicamentos.
_lléveselo usted señorita, aquí no lo quiero tener mas, le daré mi camioneta para que los lleven a donde quieran.

En el cuarto entro la muchacha del auto, y se opuso, a que lo levantemos,

_no se lo llevara de aquí.
_necesita un medico.
_No, el solo necesita descansar, yo le estoy atendiendo, si lo movemos podría ser peligroso, no dejare que te lo lleves.

La vi. Tan decidida, tan entregada en su propósito de cuidarlo, que hasta sentí vergüenza de mi misma, al no tener esa misma determinación, una niña de apenas 16 años, me estaba dando una lección.

_esta bien, no me lo llevare, pero déjenme traer un medico, por favor, no les causare ningún problema.
El padre el señor jacinto intervino, diciendo:
_Esta bien, traiga medico aquí, pero no diga a nadie mas, por que si esta complicado, también mi familia, lo estará.
_No se preocupe, a hora mismo, me voy a traer un medico, a Huaraz.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Camino a Monterrey XXXIV (llegando al final)

Me puse de pie, y con voz enérgica, me despedí de aquel hombre, el paseo estaba bien, pero me había molestado la pregunta.

_cálmese señorita, tengo algo que decirle
_sea mas claro, señor, imagino que ordenaran me lleve a Huaraz, de regreso, no tengo idea de cómo salir de aquí.
_si de verdad desea irse, sin antes escucharme, dispondré la camioneta para que la lleve a su hotel.

Me volví a sentar, y busque un cigarro en mi mochila.

_ ¿disculpe, puedo fumar?
_no, pero desea que le traiga un café.
_no, la verdad preferiría fumar.
_bueno, escúcheme por favor, sabe usted que ha pasado un atentado, necesito que me compruebe que es un atentado, por que lo que voy a decirle es algo muy comprometedor.

Pensé entonces que podría ser, otra emboscada del teniente Javier, pero que tendría el que ver con estas personas. Se veían amigables, cual seria esta vez el truco, si decía que si era un atentado, estaba en contra de lo que declaro el comande del ejercito, si decía que no, pondría en duda mi credibilidad como periodista, en realidad estaba siendo sometida a una gran pregunta que cualquier respuesta tendría sus consecuencias, pero por que aquí, por que en esta casa y con esta gente, nada tenia sentido, mi corazón comenzó acelerarse, mis pensamientos no se aclaraban, el esperaba una respuesta, que yo no era capaz de dar.

Necesitaba mas detalles, no podía decir nada, sin saber bien a que venia esa pregunta. Trate de manipular la conversación.

_señor al menos dígame su nombre, usted ya conoce el mío.
_me llamo Jacinto Huaman, entienda señorita que no es mi intención hacerle ningún mal.
_entonces por que me pregunta esas cosas, por que me hizo venir, yo pensé que quería denunciar al juez de corrupción, por unos predios en conflictos.
_no, no es por eso, es algo mas urgente, muy comprometedor, también tengo temor.

Cuando digo que tenia temor, me asuste yo mas, el hombre se veía tranquilo, pero hablaba en voz baja, algo que hasta a hora no me había percatado, era como si tuviera miedo de ser escuchado.

_no me tenga así, dígame de una vez, que sucede, y como puedo ayudarle.

Venga conmigo, y lo va a entender.

martes, 15 de diciembre de 2009

Camino a Monterrey XXXIII ( capitulos nuevos)

Por fin llegamos, dijo la adolescente que me seguía mirando con inconformidad.

Las gallinas salían volando a medida que llegaba la camioneta, unos perros también salieron a nuestros encuentros, pero movían la cola, conocían bien el coche de su amo.

La camioneta dio un giro cerrado y entro en un galpón, otros hombres campesinos cerraban detrás de la camioneta con una cerca de madera, no parecía una cochera, mas bien un establo jeje era un establo, improvisado para una cochera.
El niño fue el primero en saltar del coche, ya se había olvidado de mi presencia, luego la madre se bajo con dificultad, ya que sus faldas y enaguas eran tantas, que tuvieron que abrir toda la puerta de la camioneta ayudado por otra mujer mas joven que venia a saludarla, logro bajar, iba a salir yo, pero la niña, me dio un empujón y salio también tirando de su mochila, se notaba que ella estaba molesta con mi presencia, pero a los demás les parecía no importarles. Por fin logre bajar, mis piernas entumecidas, por el viaje, habríamos demorado algo de 2 horas en subir, aquí si hacia un frío que hacia crujir los huesos, entonces me alegre de haber traído mi casaca impermeable.

_Siga por aquí señorita, el patrón la esta esperando.
Me decía la misma mujer que nos salio al encuentro

Le sonreí y le pregunte:
_disculpe señora, podría prestarme su baño, estoy que ya me hago pis.
_si señorita sígame que la llevo yo.

La casa se veía muy bien arreglada, no me imagina que se pudiera vivir así en una zona tan inaccesible, pero esta casa tenia al parecer los servicios básicos, voltea ver y ya no vi. Mas, a mis acompañantes se habían entrado ya a la casa por otros caminos, quizás yo no podría entrar ahí, pero llegaba hasta mi olfato un riquísimo aroma a café recién pasado y cancha tostada, que rico me dije para mi misma.

Cruzamos un patio, unos árboles y al fondo de todo me había llevado a un baño, parecía que era el de los empleados, no estaba dentro de la casa. En fin no importaba, por que lo que realmente interesaba es que haga pis, jejejej

Cuando me metí al lavado, era rustico, pero al menos tenia papel higiénico una toalla y agua en unos cilindros agua sumamente helada. Un balde para echar agua al Waters, un espejo algo ya gastado del tiempo.

Saque mi cámara la llevaría a hora, colgado de mi cuello, quería al menos poder tomar algunas fotos sin tener que enfocarla, la deje ya lista para fotografiar.
Quería lavarme la manos, pero eso fue un error, el agua estaba totalmente helada, me entumeció lo dedos.
Cuando Salí, la señora ya no se encontraba, regrese por el mismo camino que me había llevado, y aproveche para tomar algunas fotos al hermoso paisaje que se veía desde aquella finca en la cima de Huaraz. Se veían las casitas y el camino muy pequeñito.

Bueno ya no quería hacerme esperar más, apresure el paso, para ver si alcanzaba a la mujer, o me estaría esperando por ahí.

Llegue hasta la puerta que se encontraba a medio cerrar, toque, y una voz gruesa me respondió

_pase usted.
_buenos días Sr., quería usted verme.
_si, señorita siéntese por favor.

Era un recibidor, no había nada elegante pero todo estaba muy limpiecito, retire la silla y acomode mi mochila, me senté frente aquel hombre, bajito de estatura, de piel blanca, con una nariz graciosilla, pero se veía que tenia mucho carácter, llevaba puesto una casaca de cuero y dentro una chompa de alpaca.

_como sabrá señorita, ha habido un atentado, contra unos turistas, quiero saber que sabe usted de eso.

La pregunta me parecía incomoda y fuera de lugar, hacerme subir hasta su casa solo, para que le de detalles de lo que estaba pasando en la ciudad de Huaraz.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Camino a Monterrey XXXII ( capitulos nuevos)

_Bueno dime por donde nos vamos

Le toque la cabeza con cariño, me sonrío

_es por aquí señorita.

Me conducía por unas calles muy cerradas, no tendría mas de 10 años nuestro amiguito, caminaba muy rapidito, no estaba tan abrigado como yo, me sentí un poco ridícula con tantas chamarras encimas, pero es que yo si sentía un frío que se me colaba hasta en los huesos.
En cambio el ahí, tan desarropado, y muy sanito que se veía,
Pensé caray, que bien están alimentados estos niños, je jeje
Se debía a la calidad de la alimentación muy deferente a los de la costa me decía, era un niño, muy callado, no hablaba nada, y respondía con un si o no, a todas mis preguntas, seria mejor no interrogarlo tanto.

_tu, padre esta esperándome.
_Si.
_tu madre también esta en casa.
_Si.
_no has ido al colegio hoy
_No.
_ ¿Como te llamas?
_ya pronto vamos a llegar.

Decidí callarme, habremos caminado casi, 3 calles desde que Salí del hotel, algo conocía de estos parajes, pero seguí al niño que marchaba a paso rápido.
Al terminar la calle, una camioneta estaba detenida, el niño cruzo la pista y se subió, me sorprendió un poco el niño vestía humildemente y esa camioneta era muy ostentosa para la economía familiar. Antes de subirme al auto, quise tomar algunas fotos, una señora gorda de bastantes polleras (faldas de colores) me lo impidió.

_sin fotos señorita, súbase al coche o puede quedarse.

Eso ya me parecía mucho mas extraño, pero quería ver hasta donde me llevaba todo esto, así que guarde la cámara en mi mochila.

_esta bien no mas fotos.

Adentro de la camioneta estaba el niño, me miro y se sonrío, eso ya me daba mas confianza, al menos el no estaba mal, pero seguía sin entender ni una sola palabra.

Ya en el carro, iniciamos la marcha, en pocos minutos veía la camioneta subiendo por entre los cerros, y las casas pequeñitas. Ellos comenzaron hablar en quechua, yo no entendía nada, me recordé de mi madre, que siempre intento que aprendiera el quechua.
Éramos 4 en el auto, el niño, la señora con el sombrero negro gracioso, y una adolescente, que ni había volteado a mirarme cuando subí al carro, al parecer la madre les estaba llamando la atención a los dos niños imagino hijos de ella. Quizás su esposo era el hombre que me había mandado a llamar.

Siempre me seguía mirando el niño con una sonrisa en la cara, ya lo veía yo mas amigable, de lo que me fue a recoger al hotel, el carro seguía subiendo y dando vueltas, metiéndose por caminos que hacia que Huaraz se viera mas y mas pequeño.

Por fin ya no veía mas la ciudad, comenzaba a ver el sol, un calido aliento me hacia sentir en confianza, con gente amable. La señora me extendió una bolsita con cancha tostada.

_muchas gracias.

Lo recibí y comencé a mordisquear la cancha, estaba saladita, muy suave, el niño pedio un poco, la mujer saco de cintura otra bolsita mas y extendía al niño un pedazo de queso serrano.

_duerma si quiere, el viaje va hacer largo.

Me hablo la señora con un castellano poco entendible.
No quise preguntar nada mas, hasta que no llegara sabia que no me dirían nada, hice lo que me había sugerido, por que anoche difícilmente pegué un ojo.
No sabia a donde me llevaban tampoco me importaba mucho, solo deseaba huir de Huaraz, y eso es lo que estaba haciendo, apoye mi cabeza a la ventana y trate de dormir cerré mis ojos. Aunque el sol, me daba en la cara, así que preferí ver la hermosa cordillera de los andes, un paisaje lleno de sauces, y eucaliptos, cabras y chivos al o largo de todo el camino, poco apoco se me cerraban los ojos a medida que el camino se hacia repetitivo.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Camino a Monterrey XXXI ( capitulos nuevos)

¨_Salvador. ¿Estas’?

_pasa, pasa Janet.

_que averiguaste dime

_por que no hablamos claro, eh por que mejor no me cuentas toda la historia.

Me quede sin saber que decir, Salvador no era mi mejor amigo, pero siempre habíamos trabajado juntos, y había entre nosotros un trato especial. No sabia que podía saber el, y que podía decirle yo, aun tenia que guardar silencio, por Javier y por todo lo que aconteció.

_Mira Salvador, de momento, mejor es no decirte nada, ya después te contare, no quiero hablar de esto, yo vine a ver como estas, y veo que ya estas mejor, así, que me retiro a mi cuarto.

Me dirigí con dirección ala puerta y sentí que le estaba fallando a un colega, que siempre fue fiel a mi trabajo. Me sentí mal, pero contarle mi relación con José, quizás lo pondría en peligro.

_Si deseas bajamos a caminar un poco.

_No, Janet, tengo trabajo, quiero ver todas las imágenes, y editarlas, aun tengo mucho que hacer, y no tengo ganas de caminar.
Mañana me levantare tarde, si me necesitas para algo, me despiertas vale.

_esta bien salvador, yo tengo que salir en la mañana pero regreso en seguida y te busco para desayunar juntos de acuerdo.

_ OK.

Salí de la habitación era un poco incomodo, estar con el y sentir que le escondía cosas, pero era mi vida intima, no era una historia mas.

Me fui a descansar para llegar a mi habitación tenia que cruzar un patio, que tenia una pileta en el centro, me acerque al centro y desde ahí pude ver la luna, tan bella mas resplandeciente que nunca, que enorme la veía, tenia unas ganas de llorar al verme sola, solo pude recordar el beso de José, lo amaba tanto, y ese amor se desvanecía en mis manos como el agua helada de la fuente, mire que había muchas moneditas dentro, me sonreí un poco, pensando en todas esas personas, que echaban una moneda pidiendo un deseo, quise pedir un deseo, pero mas que un deseo, era un milagro, pedir que quizás José, no haya muerto, un nudo se agrietaba en mi garganta, y una lagrima me recorría la cara, metí inconscientemente la mano al bolsillo, buscando una moneda, pero sabia que nada podía hacerse, mi deseo jamás se cumpliría.
Me fui a dormir algo enojada con la vida.




Casi nunca muestro mis sentimientos, no es que una periodista sea de hierro
Pero pasa que uno aprende a controlar sus impulsos como sus emociones, lo de José yo lo asimilaba como si se tratara una noticia mas, no dejaba que afectara mi profesionalidad y mi personalidad.

Amanecía Huaraz con una temperatura helada, ya la población había vuelto a sus actividades cotidianas, el susto de ayer ya no se percibía, la gente ya en las calles, trabajando y los chiquillos tan temprano ya vestidos con sus trajes escolares, parecía que había amanecido en otro pueblo, de la incertidumbre de ayer, y el gentío en la plaza no quedaba mas un par de soldados respaldando la municipalidad y la corte de justicia, de posibles ataques, todo estaba en calma.
Yo ya en la puerta del hotel, con cámara en mano, esperaba a ese niño, que me llevaría a conocer a sus padres, me preguntaba de que querría hablarme, quizás, alguna denuncia mas contra ese fiscal corrupto que vine a investigar. En fin tenia que seguir trabajando, aunque tenía planeado, buscar a Javier, a ver si ya se habían podido recuperar los cadáveres de la montaña.

_señorita
_ah hola amiguito, ¿ya nos vamos?

Aquel niño había llegado, pronto sabría de qué se trataba.

martes, 24 de noviembre de 2009

Camino a Monterrey XXX ( capitulos nuevos)

Me tumbe en la cama, mi cabeza me daba mil vueltas, ni siquiera podía llorar a José, en unos instantes, me había quedado dormida, me hundí en un profundo sueño, un sueño donde estaba perdida entre dos caminos, un camino me conducía a un bosque inmenso donde habían árboles altos de eucaliptos, y el otro camino me llevaba a un río, no lo podía ver, pero sabia que era un río por que oía la cascada, la fuerza del agua cayendo ,tenia que eligir uno de los dos cominos, y elegí el de la cascada, ya iba iniciar mi caminata, cuando una piedra en mi ventana me hizo despertar.

Que seria eso, una piedrecita en mi ventana, una vez mas, me dio un poco de temor me acerque con cuidado, y eche un vistazo , por detrás de las cortinas, vi aun niño, como de 12 años, que otra vez se agachaba a recoger otra piedrita para lanzármela.
Entonces Salí, y le hice señas, que bajaría, que me esperara. Mire el reloj, he estado dormida casi 1 hora, ya no quería mas sorpresas, deseaba descansar, y me preocupe por Salvador, no sabia nada de el, imagino que estaría en su cuarto, eran alrededor de las 7p.m. En Huaraz, anochece temprano, a estas horas ya era como para decir que era muy tarde.

_ya bajo. (Grite por la ventana)

Me acomode un poco el cabello, y limpie mi cara de dormida, baje… antes de salir le pregunte en recepción por mi compañero y colega, Salvador Acosta.

_Señorita podría decirme, si mi compañero esta en su habitación.
_Si, señorita acaba de llegar, dijo que saldría a cenar, pregunto por usted, pero pidió que no se le despertara.
_Muchas gracias.

Salí a ver que es lo que deseaba ese niño.
_Hola, ¿quien eres tú?
_Hola, mañana puedes subir a mi casa, yo vendré a recogerla, es importante
_Pero de que se trata.
_Mañana mi padre se lo dirá, solo me dijeron que le diga eso.
_Esta bien amiguito, dile a tu padre, que en cuanto tú vengas a buscarme yo iré a visitarlo. Dime puedo llevar a un amigo, y cámara.
_No, sin cámara sin amigos. Solo usted.
_Bueno, esta bien entonces mañana te esperare. Pero dime esta muy lejos tu casa, a que hora vendrás
_Vendré a las 6 de la mañana, estése lista.
_OK, así será, muchas gracias por avisarme.

Le extendí una moneda de 5 soles, el niño lo recibió y echo a correr, imagino que no vivía tan lejos, para ir de noche hasta su casa así que no me preocupe, en otros pueblos, acostumbran dar la bienvenida a los reporteros, y luego hacerlos participe de algo que los aqueja.

Aunque no estaba con ánimos de nada, me daba curiosidad que podían decirme en esta casa y tan temprano, en cuanto se fue el niño, subí al cuarto de Salvador, a ver que más había podido averiguar.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Camino a Monterrey XXIX ( capitulos nuevos)

_Gracias Javier, eres un buen hombre, lamento no haberte conocido a ti primero.

Me aleje de el, sabiendo que lo había lastimado, que me quería con un buen amor, pero era verdad, aunque estuviera muerto José seguía siendo el amor de mi vida, y no podía creer que estuviera sepultado bajo toda esa nieve, no lo aceptaba, simplemente me parecía algo tan poco creíble. Solo lo creería si veía su cuerpo.

Regrese al hotel, en la multitud de la plaza, no logre encontrar a Salvador, andaría por ahí haciendo filmaciones, el era un reportero muy inquieto, no se quedaba quieto jamás, eso hacia mas fácil siempre el trabajo, lo llamaría a su Mobil mas tarde, me sentía cansada, quise dormir un poco, quise ir a mi cuarto a llorar a José, no había podido asimilar todo fue tan rápido, apenas en la mañana lo había visto, había logrado encontrarlo, para que al final de la tarde, me dijeran que había muerto, este día, me dio muchas sorpresas, ver a José, ver el usb, saber lo del deslizamiento en pastururi, y a hora tener que pensar en el como un hombre que vivía para la venganza, todo era tan terrible, me sentía muy confusa, mi mente estallaba, no sabia claro que sucedería, ya ni recordaba bien para que me enviaron a Huaraz, lo del reportaje de los jueces corruptos, era historia, todo el programa estaba editado ya, pero tendría la ultima palabra mi jefe, quien decidía que es lo que se vería en las noticias, a hora Javier me pedía que me vaya de Huaraz, y mi relación con José, que ya se había filtrado información, solo quería estar en casa, recordé a mi madre, y la llame.

_Alo mami.

_hola, hijita ya estas en lima, he preparado un caldo de cabeza que te gustara.

_no, no mamita, aun estoy en Huaraz, ha de estar rico ese caldito, aun me quedare aquí, en unos días regreso a lima.

_ocurre algo hijita

_no, no mamita. Quédate tranquilita, deseaba oírte dale un besito a mi papi, ya debo irme, un beso.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Camino a Monterrey XXVIII ( capitulos nuevos)

_El general no ha dicho nada de esto. ¿Por qué?

_Por que es clasificado, no teníamos pruebas aun que eran narcos y terroristas, no podemos decir a la opinión publica, nacional y extranjera que matamos mas de 30 turistas por que pensamos que eran narcotraficantes.
Todas las naciones de los implicados se vendría contra nosotros, Colombia quizás hasta nos declararía la guerra, ya sabes que había turistas colombianos arriba. Tú no debiste ir, no debiste desobedecerme, sal de Huaraz, de inmediato, sal del Perú.

_No, yo no me voy a ningún lado, quiero ver el cadáver de José, solo así me iré.
_Por que eres tan terca Janet, por que te interesa tanto ese hombre, ya estará muerto, déjalo ya.

Me sacudió fuertemente, no podía decirle, darle una respuesta, estaba paralizada. Solo podía pensar en José. En que Estaría muerto, entonces el no pudo completar su venganza. Todo esto había sido algo del destino.
El destino que le tenía preparado, un final macabro, morir así de esa forma, sepultado, por la nieve, no podía creerlo apenas, daba crédito a lo que me estaba enterando.

Javier me soltó el brazo, y me abrazo, con mucha ternura.

_Janet, perdón, todo esto es muy duro, y no he pensando en tus sentimientos, desde un comienzo en el terminal, cuando conociste a José, debí ponerte en sobre aviso, así no te hubieras involucrado con el, se que ya es tarde.
Pero aun quiero ofrecerte mi amistad.

_Espera Javier. Quiero darte esto.

Saque de mi bolsillo el USB de José. Sabía que en cuanto Javier lo viera, entendería que José no era uno más de ellos, que el solo era un hombre lleno de venganza lleno de odio, que había estado siguiendo a los asesinos de su familia. Y que por fin encontró la paz al morir, en su intento por matarlos.

_Que es esto.

_míralo, quizás mañana regrese a lima, con esto sabrás que José era inocente, promete que lo veras, si ya esta muerto, al menos que su nombre quede limpio.

_y ya para que serviría… pero lo veré. Antes de irte a lima, quiero verte, para coordinar lo que vas trasmitir en tu investigación a los jueces corruptos.

_coordínalo con mi jefe, el será quien tenga la ultima palabra.

Nuevamente Javier me apretó los hombros y se acerco tanto, que pude sentir su respiración, apegando sus labios a los míos, no le quitaba la mirada de sus ojos, unos ojos que hablaban de amor y protección, pero al mismo tiempo decían te quiero, como me hubiera gustado en ese instante que fuera el ese hombre por el cual mi corazón se desgarraba.

_bésame Javier
_No, Janet cuando te bese quiero que estés pensando en mi, sintiendo por mi, no por ese otro hombre, que Dios lo tenga en su gloria.
Tengo celos de un muerto.

Tenía razón, estaba tratando de utilizar a Javier para dejar de sentir eso que me hacia tan débil, ese sentimiento que me estrujaba el corazón.

martes, 17 de noviembre de 2009

Camino a Monterrey XXVII ( capitulos nuevos)

Cuando termino sus explicaciones los periodistas lo azotaron con preguntas


General pero que es lo que sucedió.

_Eso aun estamos investigando.

General pero el sismo es parte de todo lo que ha sucedido.

_Me parece que el instituto de sismología dará datos exactos. Y no esta relacionado con la explosión y las luces divisadas en los nevados.

General, entonces usted esta diciendo, que el temblor nada tiene que ver con la explosión ¿?

_Así mismo. Bueno damas y caballeros, me tengo que retirar se queda con ustedes el alcalde, que responderá sus preguntas….

Estaban llegando unos carros del ejercito, en uno de ellos, me pareció ver a Jaime, el teniente, tenia que verlo, le dije a salvador, que siguiera filmando sin mi, que tenia que ausentarme.

_Javier. Javier.

Volteo a ver, en cuanto me vio, me cojeo del brazo, y me llevo detrás de unos camiones del ejército.

_Como es posible, que estés aquí Janet.

_Tenia que hablar contigo, un periodista sabe lo mío con José.

_se filtro información, debes salir de aquí, hay agentes que te reconocerán.

_dime que sucedió.

_acaso no lo sabes, no fuiste tu, quien puso en sobre aviso a José y a toda su banda de narcotraficantes.

_no, claro, que no,
Yo solo quería hablar con el, verlo, pero no dije nada sobre ti, o que estabas detrás de el.

_pues déjame decirte que nos estaban esperando, no pudimos ni aterrizar, un cohete derribo uno de mis helicópteros, murieron 2 policías, otros 6 están gravemente heridos, en cuanto abrieron fuego, respondimos.
Nos estaban esperando, eso fue una masacre, disparamos contra todo lo que se movieran, estaba armados hasta los dientes, con armamento mas modernizado que el nuestro, antes de que nos mataran a todos, decidimos volar toda la zona. Tu amigo José, estará a hora muerto con todos ellos, dudo mucho que alguien se haya salvado.